Según el diario La República, la inutilidad de la política de miedo, de la cual Carlos Alberto Montaner fue un devoto ejecutor, y la escasa influencia que tienen hoy sus artículos sobre la población, serían, junto a su abierto compromiso con las criminales políticas de George W. Bush, las causas para que este gusano anticomunista esté próximo a “salir” del rol de pagos de la CIA.
Los “análisis” de Montaner y su anticomunismo ya no estarían dando los resultados esperados por la CIA, pues ya “no conecta, ni tiene química con prácticamente ninguno de los presidentes latinoamericanos en el poder; y no es recibido por ningún presidente de la región desde la década de los noventa -hace mas de quince años- cuando soñaba con que Castro le llamaría por teléfono para pactar la transición cubana” menciona Raúl Gómez autor del artículo. Montaner lleva más de 35 años pregonando infructuosamente la hora final de Fidel.
Su obsesión contra Fidel Castro le hizo predecir su “inminente muerte” por varias ocasiones; sus predicciones hicieron que la gusanera cubana de Miami y otras zonas crearan falsas expectativas cuando la realidad es otra. Quienes conocen a este “crítico” aseguran que su salud está cada vez más complicada al punto que “su hija, Gina, vive angustiada de pensar que su padre pueda dejar el mundo antes que lo haga Fidel Castro”.