
En la sierra y oriente del país en el periodo anterior a clases, el Gobierno y el Ministerio de Educación emitió un decreto para el ingreso a las instituciones educativas fiscales, en el cual se plantea que los niños y jóvenes ingresarían a los establecimientos educativos según el lugar de vivienda, medida que se quiso implantar para solucionar el problema de la masiva demanda de cupos a escuelas y colegios del país.
Frente a ello la FESE manifestó y denuncio que este decreto es una política discriminatoria, ya que no todos tienen las mismas condiciones de acceder a la educación y a decidir el lugar en el cual se quiere estudiar, a la vez que ese reglamento era una cortina de humo a los problemas verdaderos que hay en el sistema educativo, pues, la masiva demanda de cupos que existe en los jardines, escuelas y colegios es por que los padres de familia ven el nombre del colegio y la calidad de la educación que se imparte, ya que en el país no se da la importancia de parte del gobierno, acrecentando de esa manera la demanda de cupos en los colegios grandes y representativos del país, dejando a un lado los colegios del barrio o del sector en el cual se vive, marcando así diferencias entre las instituciones educativas. De esta manera se logró frenar este decreto.
Ahora, al inicio de las inscripciones de niños y jóvenes a las instituciones educativas la zonificación se la puso en vigencia, convirtiéndose en una limitación al acceso de los jóvenes a las instituciones educativas en que desean estudiar, representando esta una discriminación. La inscripción por internet hizo creer que la “batalla” por un cupo se acabaría, pues, las palancas y malas noches en las veredas contiguas a los colegios se acabarían, pero los padres de familia y los estudiantes despertaron de ese sueño y se toparon con una pesadilla: muchos no pudieron ingresar a los colegios en los que se les inscribió y, lo que es más grave, los que obtuvieron cupos en los establecimientos deseados a la hora de matricularse descubrieron que fueron borrados de las listas.
Nuevamente la corrupción y la incapacidad gubernamental se hicieron presentes. Ahora se han suspendido las matrículas, pero nada dicen de quienes traficaron con los cupos en los colegios, quiénes son los responsables y qué sanciones se les ha aplicado. Una vez más la zonificación fracasó, entre otras razones por la corrupción que ronda en ese Ministerio de Educación y por la mala e insuficiente estructura educativa existente.
Sin embargo de ello, el gobierno habla de una revolución educativa y de que la educación ya es de todos... pero sin matrículas.