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Ecuador, 17 de diciembre de 2014

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Mercenarios asesinan en Irak

Sábado 24 de noviembre de 2007

Blackwater es un ejército de mercenarios que tiene su sede en Estados Unidos y opera en cualquier parte del mundo, siempre que la paga lo justifique. Su fuerza es de 20 mil soldados y 20 aviones de guerra; es responsable del asesinato de 14 civiles iraquíes, suceso ocurrido en septiembre pasado.

En un incidente que empieza a esclarecerse, 17 civiles iraquíes murieron en Bagdad el pasado mes de septiembre. La responsabilidad de la muerte de al menos 14 de ellos es de Blackwater, empresa norteamericana que opera en Irak en condición de ejército mercenario.

El suceso se produjo cuando un conboy diplomático estadounidense circulaba por la capital iraquí y los efectivos de Blackwater dispararon contra un grupo de civiles, argumentado que habían sido atacados, hecho que nunca se produjo. Lo cierto es que agentes de dicha empresa abrieron fuego injustificadamente, provocando que sus compañeros actúen de la misma manera, creyendo que las balas se dirigían en su contra.
No solo ejércitos estatales ocupan el territorio iraquí desde hace cuatro años, lo hacen también ejércitos privados como Blackwater, en coordinación con el mando militar estadounidense.

Blackwater es uno de los más grandes ejércitos de mercenarios en el mundo, dispone de 20 aviones de guerra y más de 20.000 soldados. El autor del libro “Blackwater: el nacimiento del ejército de mercenarios más poderoso del mundo”, Jeremy Scahill, lo califica como la guardia pretoriana de Bush. Se hizo mundialmente conocida cuando en marzo de 2004 cuatro de sus miembros fueron emboscados en Faluya y linchados por la población que colgó sus cuerpos en un puente tras ser quemados.

Protegidos de Bush

Al ser un ejército privado, tienen asegurada la impunidad de sus delitos: Bush y su gobierno lo protegen. Según se ha denunciado, los implicados en el crimen de septiembre tendrán “inmunidad limitada”, que implica la garantía de no ser procesados por nada de lo que declararan a las autoridades sobre lo sucedido el día del tiroteo, siempre y cuando “dijeran la verdad”.

En un incidente anterior, a fines del año pasado, el responsable del asesinato al guardaespaldas del vicepresidente iraquí, Adel Abdul Mahdi, pudo abandonar sin problema ese país 36 horas después de cometer ese delito en estado de embriaguez. El Departamento de Estado norteamericano recomendó que paguen 250 mil dólares a los familiares del guardaespaldas como “disculpa”. Sin embargo, el Servicio de Seguridad Diplomática manifestó que era demasiado dinero y podría incitar a que otros iraquíes “intenten que los maten” para que sus familias reciban compensaciones económicas. Finalmente Blackwater pagó 15 mil dólares.

Se acusa a esta empresa de participar en 195 tiroteos desde el año 2005, y en el ochenta por ciento de ellos dispararon en primer lugar, a pesar de que su contrato con el Departamento de Estado señala que solo pueden usar la fuerza de forma defensiva. Por supuesto esa es una formalidad, están allí para cometer los crímenes que el ejército oficial debe cuidarse de hacerlo, o al menos, procurar que no se los conozca.

El negocio de la guerra otorga enormes utilidades a este tipo de empresas. Blackwater ganó más de 1.000 millones de dólares en contratos federales desde 2001, mientras que sólo habría costado 1 millón de dólares en trabajo gubernamental. Blackwater facturó al gobierno estadounidense 1.222 dólares al día por cada "especialista de seguridad en protección", de acuerdo a un informe oficial público.

Mas, esos mercenarios no solo se mueven por tierras lejanas, también operan en los Estados Unidos. Tras el huracán Katrina, Jeremy Scahill asegura haberles visto allí y cuando les preguntó cual era su misión, le respondieron que “luchaban contra el crimen y el pillaje”. Un discurso recurrente en boca de George Bush.