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De los ambidextros líbranos señor

Jueves 23 de octubre de 2008

De los ambidextros líbranos señor Juan Pueblo, porque de los derechos me libraré solo yo. O se es de un lado o del otro, no se puede ser de ambos lados. Por lo tanto, ¿qué es un ambidextro? Un ambidextro es el señor que dice ser de izquierda y actúa como si fuera de derecha, o sea que un ambidextro es un señor común al sistema. Es como si puedo comer chocolate con cualquiera de mis dos manos, y de hecho prefiero comer chocolate con las dos manos a la vez, ¿quiere esto decir que soy ambidextro? Más o menos, pero es así.

Como ni Nebot, ni Álvaro, peor Lucio pudieron liderar una posible respuesta de la derecha, entonces toca recurrir a sus hijues putativos que están dentro de la tendencia. Socialcristianos, prianistas, democristianos y gutierristas se cambiaron de camisetas. Ahora se presentan como que fueran de izquierda, pero por esencia son de derecha y ahí es donde el gato torció el rabo. Un ambidextro es un oportunista, un sinvergüenza, un lambón, que hacen mucho daño a la tendencia.

Los de izquierda somos bien puestos, baste recordar a dos cirujanos que están discutiendo quienes son los mejores pacientes: -Pues yo creo que son los de izquierda, porque cuando los abres todo está en su sitio funcionando perfectamente. -No hombre, si los más fáciles son los ambidextros, no tienen corazón, ni cerebro, ni entrañas, lo único que tienen es boca y ano, y además son intercambiables...

Seguramente aplican lo de la biblia que dice si te dan un golpe en la mejilla derecha hay que mostrar la izquierda, total que cara al uno, cara al otro, que cara tan sinvergüenza, dice una bonita canción.

Por eso en SENPLADES hay un doctor que reparte puestos sin matrícula gratuita, y un estudiante de la universidad palomita santa le dijo: -Doctor, ¿qué hago para llegar a un puestito? -Basta con que mueva la cabeza de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. -¿Cuántas veces? -Todas las veces que le ofrezcan coima. Pero de tanto mover a cada lado le va a dar tortícolis.

En estos tiempos de izquierda, para una calificación también hay que ir de un lado a otro, como aquel estudiante de ingeniería en computación que enseña un programa al profesor y le pregunta: -Profesor, ¿dónde está el error?, ¿en qué parte del código? El profesor mira el programa, luego mira fijamente al estudiante, mueve la cabeza lentamente de izquierda a derecha y dice: -En tu ADN.

Hay que ponerse pilas y poner en movimiento la bendita ortiga para ver a los ambidextros, porque si nó el Arregui rezará a dios rogando y con el Opus dando, pero total ya saben que está al fondo y a la derecha.