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Ecuador, 23 de octubre de 2014

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Apoyarnos en el principio de autosostenimiento material

Martes 24 de abril de 2012

LAS MASAS SON LA FUERZA PRINCIPAL EN EL PROCESO REVOLUCIONARIO, DEBEN LUCHAR Y SOSTENER POR TODOS LOS MEDIOS ESE COMBATE PARA ROMPER LAS CADENAS DE LA EXPLOTACIÓN

Entre las diversas acusaciones que la burguesía y el imperialismo realizan en contra de las fuerzas revolucionarias, y en el caso de nuestro país específicamente en contra del PCMLE, está aquella que –supuestamente- desarrollamos la actividad con ayuda financiero y material internacional o, como dice Rafael Correa, con apoyo de la derecha.

Tal afirmación responde al interés de desprestigiar a la actividad revolucionaria para aislarnos de las masas, pero también en algunos sectores que repiten de memoria esa falacia porque les resulta imposible comprender que el pueblo es capaz de financiar, con sus propios esfuerzos y recursos, la lucha por conquistar su liberación social.

La política de autosostenimiento financiero y material es uno de los pilares básicos sobre los que se levanta nuestra actividad y la construcción misma del Partido. Responde al principio de que la revolución, en todos sus aspectos, es obra de las masas, y es fundamental en la formación ideológica y política de quienes asumen los ideales revolucionarios y, principalmente, en quienes militan en el partido del proletariado.

Una condición para militar en el Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador es, como señala el art. 1 de su Estatuto, que cada uno de sus integrantes “pague las cuotas” según las normas establecidas. Esto afirma el sentido de pertenencia e identidad con la organización y con lo que se realiza; no importa si la contribución –económicamente hablando, en este caso- es pequeña, puesto que los salarios de quienes militan en las filas de nuestro Partido son bajos por imposición del gobierno y los capitalistas, lo importante es que de esos pequeños ingresos se destine una parte para el financiamiento de la actividad revolucionaria. Claro que, quienes tiene ingresos más altos están en la obligación de contribuir en mayor magnitud al Partido, en este caso aquello expresa también el grado de compromiso y conciencia revolucionaria.

En nuestro Estatuto, el capítulo VII describe o desarrolla la concepción que tenemos respecto de la política de autosostenimiento económico y material. El art. 47 establece que “Los recursos financieros del Partido, sobre la base del principio de autosostenimiento, se constituyen”

• Por las cotizaciones mensuales de los militantes y candidatos a miembros.

• Por las contribuciones y donaciones de sus simpatizantes y amigos; y,

• Por el producto de actividades y campañas financieras que realice el Partido.”

Como se ve, es fundamental que desde el período de candidatura a miembro del Partido, quien en esa condición se encuentra, entienda la necesidad de autofinanciar el trabajo partidario, pero más aún, es necesario que quienes simpatizan con nuestra labor también estén en disposición de hacerlo. Un amigo o un simpatizante que mes a mes, o con alguna regularidad colabora materialmente con el Partido afirma sus nexos, se compromete más con la revolución y para lograr esa situación es necesario hacer una acción política sobre esos compañeros (as).

Para estructurar una red de amigos que financien la actividad de la célula o del comité de Partido es indispensable hacer un amplio trabajo político sobre quienes podrían convertirse en “cotizantes” del partido, como los conocemos; mantener reuniones, explicarles el contenido de nuestra política, entregarles los materiales de propaganda, publicaciones que efectuamos para que se afirme su confianza en nuestra organización.

Aplicar una política de autosostenimiento implica, además, garantizar la continuidad de las publicaciones que el Partido realiza, sea el semanario En Marcha, la revista Política, la revista internacional Unidad y Lucha u otras. Es obligación de la militancia asegurar que esos materiales circulen entre las masas para su politización, pero así mismo es obligación centralizar los valores correspondientes en la dirección para que esos materiales permanezcan e inclusive amplíen sus tirajes.

Esta visión que tenemos respecto de cómo asegurar la actividad revolucionaria del Partido debemos aplicarla, de acuerdo a sus particularidades, a las organizaciones y frentes de masas o políticos en los que actuamos. En ellas también debe aplicarse el principio de autosostenimiento y, más aún, deben servirnos para ampliar nuestras relaciones con las masas de manera que el Partido obtenga nuevas fuentes de financiamiento.

Educar a la militancia y a las masas en el principio de autosostenimiento tiene un gran valor ideológico y político en el proceso de acumulación de fuerzas para el triunfo de la revolución.

La política de autosostenimiento financiero y material es uno de los pilares básicos sobre los que se levanta nuestra actividad y la construcción misma del Partido. Responde al principio de que la revolución, en todos sus aspectos, es obra de las masas, y es fundamental en la formación ideológica y política de quienes asumen los ideales revolucionarios