Semanario En Marcha

Órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador PCMLE

Portada del sitio > Editorial > Forzados por las circunstancias

Forzados por las circunstancias

Miércoles 21 de junio de 2017

Esto muestra, además, que las organizaciones populares tenían razón en sus reclamos formulados durante estos años. Hay temas de mucha importancia sobre los que no se han pronunciado si habrá o no variaciones, como en la política laboral en la que se se introdujeron mecanismos por demás antidemocráticos, pero le corresponde al movimiento obrero forzar aquello.

Las declaraciones de algunos funcionarios del Gobierno que plantean la necesidad de introducir cambios en leyes, reglamentos e inclusive en instituciones creadas durante el gobierno anterior alimentan la expectativa existente en algunos sectores respecto del rumbo de la nueva administración. Se refieren principalmente a temas que han provocado el repudio de amplios sectores de la población y que sin duda erosionaron el electorado de Alianza País.

Si se empieza a hablar de la necesidad de revisar el sistema de distribución de cupos para ingresas a las universidades o el pensum educativo a nivel de la educación media, si se cuestiona algunos aspectos de la Ley de Comunicación, si el presidente Lenín Moreno dice que no confiará en ninguna instancia que no sea la Policía y las FFAA para su seguridad, o si se veta las reformas planteadas por la Asamblea a la Ley de la Función Legislativa, entre otros aspectos, en los hechos se está reconociendo que esas cosas se hicieron mal, que están mal o que no sirven.

Sábado a sábado el pueblo ecuatoriano debió aguantar aquellos discursos de Rafael Correan en los que él mismo calificaba su gestión como infalible, pero el rechazo que muchas de esas acciones provocó en la población está forzando al gobierno actual la adopción de ciertas rectificaciones. Al menos eso lo dicen hoy verbalmente.

Es un comportamiento forzado por las circunstancias, pero el movimiento popular debe actuar para obligar que esos cambios vayan mucho más allá de lo que ahora algunos funcionarios gubernamentales dicen estar dispuestos hacerlo. Esto muestra, además, que las organizaciones populares tenían razón en sus reclamos formulados durante estos años. Hay temas de mucha importancia sobre los que no se han pronunciado si habrá o no variaciones, como en la política laboral en la que se se introdujeron mecanismos por demás antidemocráticos, pero le corresponde al movimiento obrero forzar aquello.

En otros temas, como el manejo económico, está claro que el continuismo va.

Esos pocos anuncios de lo que podría calificarse como “rectificaciones” no se dan por convicción, sino forzados por las circunstancias. Saben que el correísmo no vive su mejor momento.