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Odebrecht no es el único caso, ni Glas el único corrupto

Miércoles 4 de octubre de 2017

La vehemencia con la que Rafael Correa defiende a su ex vicepresidente, es porque en realidad busca defenderse así mismo. No queda duda que él es la mente turbia de todo este entramado corrupto: Correa debe ser investigado y sancionado.

Ahora sí, y con total razón, el correísmo puede asegurar que ha marcado un hito en la vida del país. Nunca antes en la historia —frase tan repetida por Rafael Correa— el Ecuador tuvo a un vicepresidente en funciones en prisión por actos de corrupción, ni tuvo tantos ex ministros y altos funcionarios encausados judicialmente, unos, y prófugos, otros, por la misma causa.
No le resultó suficiente al correísmo el control del sistema judicial para evitar que se llegue a esta situación. La presión popular y la contundencia de los indicios de responsabilidad de Jorge Glas en el caso Odebrecht obligaron -muy a su pesar- al fiscal Carlos Baca y al juez Miguel Jurado a solicitar y aceptar la prisión preventiva –respectivamente- del vicepresidente.
La crisis política llega a nuevos niveles y mantiene en la picota a toda la institucionalidad. Alianza País, otrora reivindicada como fuerza arrolladora, es cuna de pugnas entre correístas, morenistas y quienes calculan su definición de acuerdo a quien tiene más peso. La declaración de José Serrano, pidiendo a Glas que dé un paso a un lado y la resolución de la directiva nacional de AP manteniendo el respaldo a Glas expresan esa crisis.
La lucha en contra de la corrupción debe continuar. Odebrecht no es el único caso, ni Glas el único corrupto. Si alguna obra de la revolución ciudadana no está contagiada de corrupción sería una excepción. La vehemencia con la que Rafael Correa defiende a su ex vicepresidente, es porque en realidad busca defenderse así mismo. No queda duda que él es la mente turbia de todo este entramado corrupto: Correa debe ser investigado y sancionado.
La movilización de masas contra la corrupción debe continuar, deben abrirse investigaciones en los casos que ya han sido denunciados; Jorge Glas debe ser destituido.